domingo, 12 de mayo de 2013

"Los caminos de la vida"


 
 José H Romero y Jaime Padilla

Los caminos de José  Romero

El libro “Los caminos de la vida” de José  Romero es un documental escrito en la onda “road movie” es decir que uno al leer se desplaza en un camión Volvo a través de los paisajes y destinos y no para hasta llegar a la última página exhausto de tanta emoción descrita; subrayó Yarko Rhea Salazar, en un acto cultural efectuado el sábado 4 de mayo reciente en el Folketshus de Hammarkullen .

 Yarko Rhea Salazar



Rhea Salazar, es escritor, escultor, cartógrafo y productor de videos, así como Romero también boliviano que radican y mantienen una estrecha amistad en la ciudad de Gotemburgo, Suecia por más de treinta años.


 "Los caminos de la vida"



“He sido testigo de cómo José poco a poco, ladrillo a ladrillo, se ha levantado a sí mismo, él ha sido su propio escultor” dice Yarko Rhea Salazar al tiempo de valorar la inquebrantable inquietud literaria  de su compatriota, que en 300 páginas ha utilizado todos los recursos posibles para escribir “Los Caminos de la Vida”, con historias de amor, pasión, tragedia, comedia, solidaridad, esperanza, compañerismo, sacrificio, muerte y vida.


 "Los caminos de la vida"



“El libro de Romero tiene una génesis muy interesante”; apunta Rhea  Salazar, cuando recuerda que el propio autor fue también protagonista de las vivencias que refleja su obra, en tiempos cuando Romero oficiaba de guía  de los llamados “camioneros”; es decir, bolivianos que llegaban a Suecia en busca de un camión Volvo usado para trasladarlo a Bolivia.


El libro contiene más y probablemente sea para José H. Romero un peldaño más hacia el futuro literario que aspira el novel escritor.








Publicado en Semanario Liberación - Malmö - Suecia 10 de mayo 2013

miércoles, 8 de mayo de 2013

Guardianes de la Memoria

Luis Oporto, Director de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional, en la ciudad de La Paz Bolivia.  

Tiene el agrado de invitarles a la presentación y entrega de la obra cumbre de la Archivística Boliviana: Guardianes de la Memoria: Diccionario Biográfico de Archivistas de Bolivia, que en sus 812 entradas, recoge la trayectoria de la archivística boliviana desde el aporte de los archiveros de todas las épocas, desde la era Prehispánica, atravesando la Colonia, la Guerra de la Independencia, la República (siglos XIX, XX y XXI), hasta el presente signado por el Estado Plurinacional.

La visión global e integradora que caracteriza a esta obra, única en su género a nivel mundial, incluye hombres y mujeres, connacionales y extranjeros, trabajadores de archivo, profesionales y docentes universitarios. Asimismo, incluye referencias sobre importantes archivos, acciones de los archivistas, traducidas en congresos, reuniones, asociaciones; y los principales instrumentos programáticos, desde la Declaración Universal de los Archivos hasta la Declaración de Principios del Archivista Boliviano.

La obra física impresa, se entregará a los directores y responsables de archivos y bibliotecas, y a los participantes se les entregará la versión digital (disco compacto) de la obra

JHR: El  miércoles pasado 24 presentó un nuevo trabajo, de tu autoría: Guardianes de la Memoria: Diccionario Biográfico de Archivistas de Bolivia. A qué se refiere y cuáles son los objetivos de este trabajo?

La obra que hemos titulado efectivamente Guardianes de la Memoria: Diccionario Biográfico de Archivista de Bolivia, viene a culminar el esfuerzo en esta otra área del conocimiento. Hemos trabajado desde muy temprano, desde 1980, para construir una historia de la Archivística Boliviana. Obra que felizmente se ha concretizado en una Historia de la Archivística Boliviana que hemos publicado el 2006, obra que se agotó en 6 meses. 

Luego vino Archivística boliviana, un estudio doctrinario, un estudio analítico un estudio de lo que significa el trabajo archivístico desde la perspectiva de la legislación y finalmente una guía práctica para la organización y administrativos. Esas tres fueron las bases  que nos fueron dando los insumos para identificar a los hombres y mujeres que habían desarrollado la Archivística Boliviana. 

De tal manera desde el 2006 fuimos sistematizando esta información y culminó en la publicación de una obra monumental, en este momento podría calificarlo, al margen de la falsa modestia, como una obra cumbre de la Archivística Boliviana, porque debo indicar que no existe a nivel mundial ningún diccionario que se hubiese ocupado de recoger los datos biográficos de sus archivistas; en ese sentido es una obra pionera, no lo tiene España, no lo tiene Argentina y ningún otro país. 

Bolivia está aportando en este sentido con esta iniciativa de tal manera que nos sentimos muy satisfechos de haber culminar ese trabajo que se publica felizmente con el apoyo institucional de la Vice- Presidencia del Estado y la Biblioteca del Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia.

Es una obra voluminosa, tiene  671 páginas, por su volumen está también encuadernado en pasta dura y cosido a mano en pliegos, es una obra que sin duda alguna tiene que perdurar en el tiempo.

En esta obra recogemos nosotros la semblanza de los hombres y mujeres que han aportado a la construcción de la Archivística Boliviana, en todas las épocas, desde la época prehispánica hasta el presente. Nos hemos sentido sumamente emocionados al descubrir los nombres de algunos Tipukamayo, los más célebres tipumayu al servicio del Inca en ese Imperio del Tawantinsuyu, tienen felizmente hoy nombres y apellidos; entre ellos debo mencionar a un viejo y célebre Tipukamayu que se llamaba Katari el Viejo . lo significativo es que Katari el Viejo era nacido y formado en Cochabamba (Bolivia)y por su gran conocimiento es trasladado hasta el Cuzco para servir al Inca.

En la época Colonial hemos identificado aquellos escribanos que han registrado todos los fastos desde la invasión, la Conquista, la Colonización sangrienta y salvaje hasta culminar el año 1825. Tenemos nombres como el de : Pedro de Acevedo, que es el primer escribano que levantó los registros del Acta de Fundación de la ciudad de La Paz y así para Oruro, Santa Cruz, Potosí, Tarija, hemos ido identificando en base de un trabajo de archivo, minuciosamente documentado.

En la época de las sublevaciones indígenas, 1780 – 1781 hemos visto también cómo se preocupaban los grandes líderes de esta insurrección, como Tupac Katari, Bartolina Sisa de documentar sus hechos y para eso tenían a su servicio escribanos que también los hemos identificado. Donde también hemos visto ya hazañas casi al límite de epopeya, es en la Guerra de la Independencia, porque los Archivos estaban a la custodia de los más altos comandantes, no era cualquier funcionario militar sino militares como Solencio Beri. 

En el caso de Simón Bolívar el confió su archivo particular a una gran mujer Manuelita Saens. Ella custodia el archivo particular de Simón Bolívar y el archivo oficial del Ejército Libertador lo custodia el Coronel Florencio Olevi ; es curioso, es interesante pero está lleno de anécdotas, por ejemplo cuando perdió una batalla el Comandante Oleri tuvo que salvar la vida y lamentablemente como saldo de esa batalla se capturaron sus archivos; cuando pasó la Guerra de la Independencia y se consolidaron ya la repúblicas, ya viejo, ya de una edad muy avanzada Oleri le escribe al Comandante español que dice: “Querido Gral. Ud. me venció en esa batalla y se llevó consigo mi Archivo, ya no estamos en guerra, ese archivo ya no le sirve a su país, para nosotros es muy valioso, le pido que nos devuelva”. Noble gesto de este Gral., realista le devuelve todo el  archivo que ha custodiado, que ha recopilado y ha guardado con su vida Oleri, está felizmente  publicado en 28 tomos, una copia de esos tomos  tenemos aquí  en la Biblioteca de la Asamblea legislativa Plurinacional.

En la época ya Republicana vemos facetas totalmente desconocidas de presidentes que se han volcado con toda  su energía a preservar los documentos. Los ejemplos son numerosos, pero quien se puede imaginar a Narciso Campero como archivero indagando en los archivos de Sevilla los Títulos Coloniales de Bolivia; similar papel ha jugado Aniceto Arce. 

El presidente Sucre personalmente recorría las instalaciones del Archivo del Estado en los inicios de la República para ver que estén en perfecto orden. Uno de los primeros Decretos supremos que emitió Sucre fue de nombrar a los primeros archiveros en funciones en el Poder Ejecutivo igualmente a él se debe el Decreto Supremo que establece desde esa época el número de Cite que rige hasta ahora para ordenar la correspondencia institucional .

Así tenemos figuras sobre todo tenemos también en este diccionario a la base social del activismo, nuestra obra es incluyente. No solo se dedica a las grandes personalidades como Gabriel René Moreno, Gunnar Mendosa, Alberto Crespo, Mario Chacón Torres, Armando Alba, Hernando Sanabria Fernández, Guillermo Ovando Sanz están identificados  con sus semblanzas sino también a hombres y mujeres  que jamás han escrito una página, que no tienen obra impresa que lo único que han hecho es gastar su vida en los archivos; esos hombre, esas mujeres también están en nuestro diccionario archivístico, en nuestro diccionario biográfico.

A la par de estos gigantes por ejemplo quien llegó a Bolivia en la época del 60, nada menos que Theodore  Schellenberg el padre de la archivística moderna. ¿Qué hacía Theodore Schellenberg en Bolivia en 1960? Y ademá ¿A qué ciudad se atrevió a viajar? Él viajo hasta Potosí, ¿Cuál era su propósito? Era seducir a Gunnar mendosa para que lo acompañe en una gran hazaña: Convocar a la primera reunión de Archivos, que se hizo efectivamente el año 1961 en Washington, donde se sentaron las bases para el desarrollo Archivístico Iberoamericano. Pero así junto a estos gigantes están estos hombres y mujeres, que son de carne y hueso invisivilisados, ignorados, vilipendiados por esta biografía.

Para entrar a la historia, por lo menos entrar en la historia boliviana, creo que es general esto, hay que ser un héroe, hay que ser muy grande, hay que escribir 20 libros aún así quizás no te registren, hay que formar parte de la élite, hay que formar parte de esa oligarquía, hay que servir a esa oligarquía, hay que “llunquearnos” con esa oligarquía, sino no entras a la historia, pero en nuestro diccionario, un archivero que nunca ha ido a la universidad pero que ha custodiado un archivo durante toda su vida está en nuestro diccionario, lo mismo está un joven recién titulado en la universidad está trabajando en los archivos, junto a los profesionales, está en nuestro archivo, aquellos de cuero y corbata  a esos que tienen obra impresa, libros publicados , que gozan del sabor político. 

Las mujeres forman parte del 5 % de las 812 entradas es decir hemos logrado inscribir a 42 mujeres en nuestro Diccionario Archivístico Boliviano.

Estamos satisfechos por este trabajo, querido José, hemos convocado a los archiveros de todo el país (Bolivia), a los estudiantes a quienes vamos a obsequiar este libro para que lo utilicen en su formación, a cada uno de ellos les vamos a entregar en disco compacto. Se va entregar a las bibliotecas, a los archivos, a las instituciones porque una obra tan cara lamentablemente no tiene más que 500 ejemplares de edición. 

Vamos a enviar a los archivos de Bolivia y del mundo para que puedan conocer los antecedentes  en nuestra archivística y puedan emular también  el ejemplo de todos esos archiveros hombres y mujeres que nos están antecediendo.

Debo indicar también que hemos registrado aquellos que se han ocupado de destruir nuestro archivos en algunos casos la destrucción  ha sido total, también están identificados esos individuos y debo indicar también que hay una breve referencia de 42 archivos importantes de Bolivia y además tenemos las declaraciones universales de los Archivos por ejemplo: Declaración Universal de los Archivos de la UNESCO, la Declaración de Principios de la Archivista Boliviana, el Código de Ética, tenemos la Carta Iberoamericana, la Carta Interamericana, todo eso va guiar a una sólida formación de nuestros archiveros. 

Créeme que cuando se han enterado por las Redes Sociales la presentación de este diccionario a causado mucho asombro a nivel mundial, porque no tienen, como te dije más atrás, no tienen una obra semejante. 

Nos sentimos muy honrados, orgullosos de poner esta obra a consideración de nuestra comunidad; vendrán luego otros investigadores a nutrir con otros datos, seguramente no están todos los que deberían estar aquí pero está abierta, el desafía está abierto para que vengan otros a completar la obra.

Muchísimas gracias por esta oportunidad  y felicitaciones por esa obra realizan, dándoles voz a los compatriotas en esas tierras tan lejanas, en esas tierras frías pero con un corazón muy grande, te felicito nuevamente y gracias por difundir la existencia de esta obrar, que es una obra que enorgullece al país (Bolivia).

lunes, 29 de abril de 2013

Uncía - Llallagua (Bolivia)


 
José H Romero/ Luis Oporto / Ruben Vargas

Luis Oporto actualmente desempeña las funciones de Director de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional, en la ciudad de La Paz Bolivia. Dejemos en esta ocasión que sea él mismo quien haga referencia a su persona.

Quien es Luis Oporto Ordoñez?
Hablar de uno mismo a veces no es muy aconsejable, dicen que cuando uno habla de uno mismo, lo que dice o lo que pueda decir de uno se puede convertir en un vituperio, pero respondiendo a tu gentil pregunta quiero indicarte que yo nací en un distrito minero, Siglo XX (Potosí). Por esas circunstancias soy esos hijos de la Revolución Social de 1952, pues mi fecha de nacimiento es el 19 de agosto de 1953.

Me mudé a la ciudad de La Paz donde estudié  en la Universidad en la Facultad de Humanidades, la carrera de Historia. Desde entonces vengo ejerciendo diversas funciones en instituciones nacionales, prácticamente todas ligadas al estado boliviano.

Actualmente desempeño las funciones de Director de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional; soy también Docente Titular de la Carrera de Historia en la Asignatura de Archivística en la Universidad Mayor de San Andrés ( La Paz- Bolivia). En actividades de tipo académico formo parte del Centro de Estudios de América Andina y Amazónica, institución privada, desde la que impulsamos un programa editorial que hemos denominado: “El pasanaku editorial del CEPA”. Esta modalidad es como cualquier pasanaku, reunimos doce miembros, ponemos una cuota mensual; la diferencia del pasanacu tradicional, en lugar de entregarle al sorteado cuando le llega su turno, la suma de dinero recolectada en una sola bolsa le entregamos un libro de su autoría publicado, con eso rompemos esa vieja tradición donde los editores comerciales que se apropian, de la obra intelectual de los autores y a cambio les entregan el 10% de la obra en ejemplares  y a veces no legan ni siquiera a esa suma, en el pasanacu cultural es todo lo contrario; el autor es dueño de su edición y entrega al editor, que es el Centro de Estudios para América Andina y Amazónica en reciprocidad el 10% de su Edición; hemos invertido en este sentido la relación.

Formo parte también parte de una organización inédita aquí de la ciudad de La Paz y es “Amigos de la Ciudad”, y finalmente debo decir que soy integrante de la Academia Boliviana de ciencias Jerárquicas y tecnológicas, que tiene su sede aquí en la ciudad de La Paz.

 Plaza de Llallagua



JHR: Luis tu publicaste un libro anteriormente y lleva por título “Uncía y Llallagua” 1900 – 1935, Qué significa este libro y cuál es el aporte que brinda a la Historia de Bolivia?

LOO: Es una obra de largo aliento, en lo que toca a la fase de investigación, es una obra que se ha dejado esperar, por prácticamente dos décadas, puesto que, lo inicié muy joven y lo terminé en edad muy madura. En esta obra que recoge una síntesis de la historia de esa región que ha transformado el desarrollo capitalista del mundo, Distrito Minero de Siglo XX, ha sido redactada con mucha pasión pero también con mucha paciencia.

La historia de Uncía y Llallagua en esas tres primeras décadas del siglo XX nos muestra en los hechos la otra cara de la medalla cuando hablamos la historia de la industria minera capitalista en Bolivia; hablamos de los actores sociales invisibilizados  por el biografía tradicional, hablamos de las utopías, de esos actores sociales, hablamos de sus sueños, de sus ideales.

En el pasado se ha escrito mucho sobre minería boliviana, cuando yo planteo esto como tesis, mis profesores totalmente asombrados me preguntaron,… ¿pero Luis qué cosa nueva puedes decir de la historia de la minería, si se ha escrito tanto sobre ella y desde todas las visiones; francamente dudo mucho… me manifestaban estos profesores. Pero lo que no sabían estos profesores es que esa biografía tan extensa sobre la minería se había volcado con mucho apasionamiento sobre los pro hombre de la minería: Mauricio Hoschil, Aramayo, y Simón Patiño y si no se volcaron sobre estos personajes dejaron correr cinta a raudales hablando de la industria minera propiamente dicha. La tecnología y alguna vez de algunos aspectos sociales. Por fuerza de las circunstancias porque nunca quisieron indagar sobre esos temas.

Nosotros hemos volcado nuestra mirada a la misma zona minera a la misma industria minera, pero desde sus protagonistas, desde sus actores sociales, de esa base social porque ¿Quiénes levantaron el imperio económico de Patiño? No fue Patiño en sí, tampoco el capital extranjero  que después se transnacionalizó en 1923; fue esa mano obra de mano primero calificada y luego tecnificada que aportó con su sangre a construir ese imperio. Lamentablente de ese estrato social la historia nunca habló salvo en las masacres, en el recuento doloroso de las masacres, huelgas mostrándolos no como víctimas del capitalismo salvaje sino más bien como subversores, terroristas antinacionalistas, delincuentes, que atentaban contra el desarrollo nacional.

Nuestra mirada se volcó pues, a ese actor social conformado con hombres, mujeres y niños, de todos los estratos sociales que observaban cómo se desarrollaba el imperio de Patiño, desde el llano, desde la población misma.
Nosotros hacemos una historia social, una aproximación social de la minería nacional boliviana tomando como estudio del caso LLallagua y Uncía, pues ahí se generó ese capitalismo de enclave que como mencioné hace unas líneas atrás, transformó el desarrollo capitalista del mundo. Catavi sin duda alguna exportó tanto capital a Europa y EEUU que transformó esas relaciones sociales en América Latina.

Eso explica por qué tempranamente se introdujo una gran revolución social que no es otra cosa que la acumulación de las tenciones sociales que se iban generando en la pura relación entre el capital y el obrero. Pero para poder alcanzar perfilar esa historia social Uncía y Llallagua tuve que indagar en los archivos, donde se encuentran precisamente los testimonios más fehacientes de esa gran trayectoria social minera, de esa manera pudimos documentar con mucha precisión los antecedentes coloniales, Cómo se fue introduciendo la minería en toda esta fricción cómo fueron apareciendo ahí apellidos notables  que ahora forman grandes familias, pero como remarqué la labor no fue sencilla porque esos documentos estaban inmersos en mares de información que reposaban en los archivos nacionales de Bolivia, en Sucre, en el archivo minero de la Casa de la Moneda, en Potosí, el archivo de la Bolivian Power CO, en La Paz, Bolivia, en el archivo Notarial en Uncía una verdadera veta para la investigación.

Plaza del Minero / Siglo XX
 


De esa manera pudimos identificar a esos actores invisibilisados por la historia tradicional, por primera vez emergieron los nombres de esos personajes que tienen tanto mérito como Simón y Patiño, pero es notable ver  en esta historia cómo esta población apostaba también a su propio desarrollo urbano  hasta antes de la emergencia del capitalismo de enclave lo que se ha dado fundamentalmente por Patiño. La relación entre la población civil y la industria minera era simbiótica es decir, la empresa dependía de los servicios de la población civil y viceversa, la población civil se nutría de los beneficios que generaba la industria minera.


Con la emergencia del capitalismo minero muy peculiar el que después se va implantar en Bolivia a partir de los propios objetivos de Patiño esta relación se transforma totalmente; surge el “Campamento Minero”, pero no como un centro laboral temporal sino más bien como una especia de una moderna organización capitalista; ahí no rige ninguna relación tradicional sino exclusivamente la relación; obrero – patronal. El capital somete totalmente al obrero, a tal extremo llega esta situación que se genera una especie de “APARTAI” social porque aparecen ahí ya en esa época, por los años 1923, las trancas, es decir, aquellos obstáculos que impedían conectar a la población civil de Llallagua  con la población civil de Siglo XX, perdón, con el “Campamento Minero de Patiño”.

Eso es algo que no se ha estudiado en el pasado y nosotros lo analizamos como una de las estrategias de la apropiación real por parte de una empresa capitalista que no es nacional sino transnacional.
El caso de la ciudad de Uncía es dramático. El caso de Uncía donde se había generado ya un Centro Urbano, precisamente al influjo de la Minería temprana, por eso había sido declarada también como Capital de la Provincia Bustillos. Esta Provincia Bustillos que se crea para defender los intereses de esos primigenios capitalistas, industriales mineros, más propiamente.

Uncía estaba predestinada a convertirse en la cuarta ciudad minera del país, después de Potosí, Oruro, y  Uncía aspiraba a ese título, ser otra Villa Imperial, una Villa importante, una ciudad importante y eso lo logró pero paradójicamente con la visión transnacional de Patiño este sueño se derrumbó abruptamente. Cuando se inauguró el ferrocarril durante el Gobierno de Bautista Saavedra, el congreso de esa época  elevó a rango de ciudad a Uncía, la celebración fue muy grande, nos podemos fijar acá, cómo la historia tradicional relata este episodio histórico, señala que Patiño gastó inmensa cantidades de dinero para las celebraciones oficiales de los dos eventos, de la declaratoria de Uncía, como ciudad y de la llegada del Ferrocarril hasta esa ciudad minera, pero, cuando nosotros escarbamos la información en esos mares de documentos que hemos señalado anteriormente, nos encontramos con otra realidad; todos los trabajadores de todas las empresas, todos los comerciantes y todos los que tenían algún poder adquisitivo, algún ingreso económico pusieron sus cuotas para garantizar inclusive las medallas de oro que iban a obsequiar a los personeros de gobierno que iban a llegar a Uncía en esa ocasión.

Sindicato Mixto de Trabajadores Mineros de Siglo XX
 


Patiño gastó su dinero en una gran fiesta social para la élite  a la que él pagó pasajes de ida y vuelta, desde los lugares de residencia hasta Uncía, la fiesta del pueblo, el agasajo real iba desde las bases sociales que garantizaron con sus aportes todos los insumos porque estaban festejando la declaratoria de su ciudad. Otro aspecto interesante que surge en nuestro estudio cuando analizamos el caso de la mano de obra, hasta la época que hemos estudiado, prácticamente hasta 1925 antes de la transnacionalización curiosamente no existen una cantidad significativa de trabajadores mineros procedentes de los ayllus del Norte de Potosí , en las estadísticas que hemos investigado sorprendentemente encontramos para esa fecha en los registros apenas un trabajador que había nacido en Llallagua, de donde entonces procedía la mano de obra , existe una explicación histórica muy interesante. 

Cuando Patiño descubre la mina “La Salvadora” esta en un momento donde los precios de la plata y el oro y el desplome de este mercado a nivel internacional, hasta ese momento la ciudad minera más importante era Colquechaca, Esta provincia minera tenía hasta ese entonces 7.000 habitantes, Uncía era un virolo de 1.500 habitantes  pero cuando Patiño descubre esa fabulosa veta de estaño, “La Salvadora”, y se provoca al mismo tiempo  el derrumbe de la plata Colquechaca se vacía inmediatamente  y estos mineros profesionales que estaban trabajando en la minas de Colquechaca suben en estampida abandonando esta ciudad convirtiéndola en una ciudad fantasma, suben hasta Uncía, los colquechaqueños llevan consigo también sus tradiciones, su fiesta, ahí surgirá el carnaval y luego viene cuando se funda se crea la Compañía estañífera de Llallagua con capitales chilenos que llega otra oleada de trabajadores profesionales, esta vez migrantes desde Chile.


El resto de los trabajadores llegan por medio del sistema del “Enganche” desde los valles de Cochabamba. ¿Cuándo empiezan a ingresar los trabajadores del Norte de potosí? Tardíamente a partir de la década del 40, esporádicamente además, esos detalles son los que caracterizan a esta obra, Uncía Llallagua.

JHR: Existirá una segunda etapa, del 52 a la actualidad?
LOO: No hemos iniciado todavía, pero debo reconocer tenemos la información recolectada. Seguramente podremos escribir sobre ese tema oportunamente.








sábado, 6 de abril de 2013

La demanda boliviana no es con el pueblo chileno

Liberación - Suecia
Publicado el Viernes, 05 Abril 2013 15:04
Escrito José Romero (Gotemburgo Suecia)
Así aclaró el Embajador del Estado Plurinacional de Bolivia en Suecia Milton Soto, al iniciar su charla con Liberación, respecto a la decisión del gobierno de Evo Morales de acudir a la Corte Internacional de la Haya, en su reivindicación marítima.
Según el Embajador Soto, una comisión de juristas bolivianos se trasladará a la Corte Internacional de La Haya, Holanda para plantear formalmente la demanda boliviana contra Chile, para obtener una salida soberana al Océano Pacífico.
 
El 23 de marzo reciente en Bolivia se celebró el Día del Mar, fecha en la que se conmemora la pérdida de la salida al océano en la Guerra del Pacífico, un conflicto armado acontecido entre 1879 y 1883 en el cual se enfrentaron la República de Chile contra las repúblicas de Bolivia y del Perú. 
 
Embajador del Estado Plurinacional de Bolivia en Suecia / Milton Soto

Señor embajador ¿cuáles son los primeros pasos que su gobierno emprenderá para buscar el acceso al mar con soberanía?
El día 23 de marzo el presidente Evo Morales anunció un paso importantísimo e histórico con respecto a nuestro derecho de retornar al Océano Pacífico con soberanía, expuesto en la Constitución del Estado Plurinacional de Bolivia que establece y ratifica la inquebrantable decisión de retornar al Pacífico como un derecho irrenunciable para integrarse con el mundo sin las restricciones que provocan su enclaustramiento actual.
 
De manera que la conmemoración del Día del Mar, nos recuerda esta herida y mutilación permanente de una patria (Bolivia) que nació a la vida republicana con acceso libre y soberano al Océano Pacífico y a través de una invasión, Chile le arrebató por la fuerza de las armas el litoral. Entonces lo que ha hecho el presidente –después de intensas y largas negociaciones de diálogos que no han llevado a ningún lugar– es comunicar al pueblo boliviano el establecimiento de una demanda jurídica en el Tribunal Internacional de La Haya.
 
Una comisión de juristas nacionales e internacionales va a estar presente en el tribunal de La Haya en los siguientes días y va a plantear formalmente la demanda boliviana.
Bolivia siempre buscó el diálogo, ¿por qué no se lograron avances en ese sentido?
 
Quizás para los lectores de Liberación hay que volver con los antecedentes históricos hasta el año 2010, cuando se conversó con el gobierno de la presidenta de Chile, Michelle Bachelett, sobre la base de una agenda de 13 puntos. Esta agenda incluía el debate del asunto marítimo y la última reunión, que fue en Bolivia, terminó con una declaración muy interesante que decía que «Chile debería presentar en la próxima reunión, una propuesta práctica, factible y viable que diera a Bolivia una salida al Océano Pacífico con Soberanía». Como cambió el gobierno y actualmente se encuentra el Sr. Piñera en Chile, la siguiente reunión no se efectuó porque no se hizo ninguna citación. Bolivia esperó más de un año a ser convocada y nos dimos cuenta que no iba ser posible, el mismo gobierno (de Chile) decidió congelar los debates. 

En tal circunstancia en 2011 el presidente boliviano anunció el 23 de marzo la búsqueda de otros caminos y este camino es el arbitraje internacional, el camino del derecho internacional y es por eso que se preparó en abril de 2011 «La Dirección de Reivindicación Marítima» DIREMAR. Esta entidad estableció una estrategia, con abogados internacionales y nacionales, estudiando la situación, los diferentes acuerdos, por ejemplo el Pacto de 1904, y otros posteriores, analizando lo que se podría lograr. El resultado del trabajo de dos años, 2011 – 2013, es esta nueva posibilidad: una demanda contra Chile en la Corte Internacional de La Haya.
 Cerro nevado Illimani La Paz - Bolivia

¿Este reclamo se ha interpretado desde diferentes ángulos con diferentes argumentos?
Esta es una demanda centenaria, nunca el Estado boliviano quedó convencido del «Tratado de 1904», del «Tratado de Paz y Amistad»; porque además este Tratado de 1904, con el libre tránsito de mercaderías bolivianas, este tratado de 1904 proponía que nosotros los bolivianos abriéramos aduanas en puertos chilenos, especialmente en la región de Antofagasta. Por este puerto se transportaba el guano y el salitre y también el mineral, plata, de las minas de Potosí u otras, de Bolivia, pero lamentablemente nunca ocurrió; en otras palabras, no se cumplió esa parte del tratado.
 
Fue un tratado que sirvió para que se cumplieran las partes que favorecían a Chile, particularmente, por el hecho de haber redibujado la línea fronteriza sobre la cordillera, quitándonos absolutamente todo el Litoral. Es decir, el mutilado nunca va estar contento con su mutilación, siempre extraña su miembro, la parte de su cuerpo que ha sido cercenada y siempre estará buscando solución.
 
A pesar de verlo desde diferentes perspectivas, otros gobiernos han intentado solucionar, utilizando a veces el tema –como el caso del bancerismo– como bandera para su legitimación ante la sociedad boliviana, porque estaba absolutamente desligitimado. Ha habido momentos en que, efectivamente gobiernos y sobre todo dictaduras, han utilizado el problema del mar como una muletilla para fortalecer su política interna desprestigiada.
 
Este no es el caso, porque el presidente Evo ha sido prudente al convocar a 5 ex presidentes y consultar con ellos la estrategia que Bolivia estaba planteando. No es una improvisación, se ha discutido con los cancilleres y se ha consensuado con todos.
 
Según los antecedentes históricos ¿quiénes han fabricado esta guerra?
La ambición del Imperialismo, británico sobre todo hasta 1840. Pero la república de 1925 se funda sobre las bases de los Territorios de Charcas, que tenían costa. Acá quiero puntualizar un punto importante. Ya no está en discusión si teníamos o no costa a la hora de nacer como República. Alguna vez se ha utilizado este argumento falaz para desvirtuar la legitimidad de una demanda, diciendo que «Bolivia nació sin mar, entonces de qué están hablando»; y eso no es cierto, existen los antiguos mapas de la época de la colonia y la Constitución chilena, las instituciones chilenas (de la época) lo reconocen históricamente: Bolivia nació con mar.
 
 Embajador del Estado Plurinacional de Bolivia en Suecia/ Milton Soto

En el territorio boliviano, antes de la guerra, se descubren el guano y el salitre y Europa requería del guano para sus tierras de cultivo, y las empresas que se establecen ahí a partir de la década de 1840 con su ambición e intereses económicos transnacionales terminan modificando el mapa de Sudamérica, provocando la guerra.
 
Otra causa es el descubrimiento de una mina de cobre en el distrito de Caracoles. El cobre aún no era tan valioso en la tradición minera de la época de la colonia. En la colonia se explotaba la Plata para tener contante y sonante, fabricando monedas que servían de valor de intercambio. El cobre no se usaba en una forma intensiva entonces, como sí se hizo en el Siglo XX.
 
Hoy muchos dignatarios chilenos manifiestan que el cobre es el salario chileno, en muchas ocasiones, ese cobre viene del Desierto de Atacama, que era de Bolivia. Estos intereses económicos son los que desatan la guerra. Por supuesto otro elemento fue el oportunismo, no nos olvidemos que Bolivia y Perú habían conformado la Confederación Perú–Boliviana, que fue representada por Andrés de Santa Cruz durante 10 años y que fue en definitiva una poderosa Unión y Chile tenía que conspirar contra esa Unión y lo hizo. Se cumplió «Dividir para Reinar» terminamos separándonos.
 
 Ciudad La Paz - Bolivia

Ante tales consecuencias que siempre afectan al pueblo, vivimos hoy la globalización económica y la sistemática agresión imperialista, ¿no considera usted que es hora de unir pueblos, sin fronteras, para construir una integración regional?
Bien lo dices, esa es la perspectiva y ese es el espíritu que se mueve en nuestra proposición. La región ha dado ejemplos importantes a todo el mundo donde la unidad y la solidaridad son los proyectos bolivarianos que han surgido y aquí hay que señalar la señera voluntad de Hugo Chávez que interpretando el deseo de Bolívar, lanzó el Proyecto del ALBA.
 
Este es una forma de cooperación horizontal de complementariedad de las economías; no es una unión comercial, es la unión de los pueblos. Por eso el segundo título es TCP (Tratado Comercial de los Pueblos) donde los pueblos son protagonistas, no es un tratado de libre comercio de las multinacionales.
 
El otro tratado es la UNASUR y el más reciente es la CELAC. La CELAC es la OEA sin EEUU ni Canadá y es en ese espíritu que se está moviendo toda la región; todos los presidentes han estado favoreciendo salidas de unidad con el espíritu del Abya Yala.
 
Ciertamente esta demanda que Bolivia plantea, no es un problema con el pueblo chileno, de ninguna manera. Es más, del pueblo hemos escuchado respuestas extraordinarias, como cuando la ex presidenta Bachelett estuvo dirigiendo el país el acercamiento del pueblo chileno a la demanda marítima; una integración de pueblos. Es interesante cómo se ha visto. Ustedes recordarán que el año pasado durante la celebración del 23 de marzo en Gotemburgo, los bolivianos fueron acompañados por la comunidad chilena y peruana. Se manifestaron con bailes y un grupo chileno «LecheBurré» estuvo presente acá en Estocolmo para tal fecha. Es más, el nieto de un ex embajador llamó a la embajada chilena y me hizo entrega simbólica del mar. Quiero decir que con estas actitudes positivas, se ve que el pueblo chileno entiende nuestra demanda y está de nuestro lado.